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  • Paola Ortiz

Aprender a hablar en alemán: mi experiencia y mis objetivos.

El primer día de clases de alemán a inicios del año 2019, admito que me sentía llena de curiosidad y expectativa ya que realmente desconocía el idioma por completo, y ello me provoca a su vez muchos temores y preguntas como: ¿será tan difícil como todos dicen? ¿me va a costar mucho llegar a dominarlo? El alemán es mi tercer idioma luego del español y el inglés, ya que en el año 2017 empecé mi carrera universitaria como estudiante de inglés como lengua extranjera en una de las universidades públicas de mi país. Y aunque aprender un nuevo idioma no era nuevo para mí, la sola experiencia de intentar algo desconocido te va a generar ciertas emociones. El hecho de haber aprendido otros idiomas es una gran ventaja y se debe usar a nuestro favor porque ahora sé muy bien como aprender un idioma extranjero y, sobre todo, como obtener resultados. Siempre había escuchado lo difícil que es aprender alemán, necesitaba tener la experiencia para afirmarlo.


Aunque siempre he pensado que todo idioma tiene su propia complejidad, y algunos pueden costar más que otros por temas tales como origen, escritura, pronunciación, entre otras cosas, siempre he creído que muchas veces la mayor limitante no es el idioma en sí, somos nosotros mismos creando nuestras propias limitantes. La motivación es un elemento vital cuando nos lanzamos a aprender un nuevo idioma, pues será un proyecto a largo plazo y muchas veces lleno de obstáculos.


Me ha gustado la siguiente frase: sin motivación no hay progresos, y sin progresos tampoco hay motivación. Esto es crucial en el proceso de cualquier estudiante de lenguas extranjeras. Aprender un idioma en nuestro propio país va a requerir estar involucrado en el idioma lo máximo que se pueda, tener una constancia y crear un estilo de vida junto a ese idioma que estamos aprendiendo. Y aunque muchas veces conlleva sus retos, es un logro totalmente alcanzable. Me gustaría compartir una serie de puntos que relatan cómo ha sido mi proceso para aprender alemán y cuál es mi posición al respecto. Es necesario decir que cada experiencia es diferente, así que voy a contar la mía desde mi experiencia.


Encontrando mi motivación.


Mi primer paso fue encontrar mi motivación, un nuevo idioma requiere un compromiso y constancia de años, y por dicha la tenía, deseaba irme a Berlín cuando Dios me lo permitiera y deseaba tener un conocimiento que me hiciera sentirme confiada y segura al comunicarme con otras personas. Cuando consideré un lugar para estudiarlo formalmente aparecieron muchas opciones y costos y luego de estudiarlo por meses, comencé a estudiarlo por mi cuenta. Y aquí entro al siguiente punto el cual es muy importante.


Necesidades y dificultades diferentes.


Ya que todos somos diferentes y por ende nuestras necesidades no son necesariamente iguales, eso significa que no a todos nos funciona lo mismo. Siempre he sido de espíritu empírico y cuando me sentí con las bases suficientes, preferí llevar mi conocimiento y desarrollarme sola lo que pudiera junto con mentores que me pudieran responder mis dudas y ayudarme a practicarlo. Pero, no a todos nos funciona lo mismo, debemos conocernos y luego buscar la ayuda que más se adecue a nuestras necesidades. Al final todos deseamos la misma meta, pero la logramos por medio de diferentes caminos. Lamentablemente, no todos poseemos los mismos recursos, no todos podemos desplazarnos a un curso porque vivimos lejos de una academia, como es mi caso que vivo muy alejada de la capital, tampoco no todos contamos con el dinero para poder costear un curso y aunque hay muchas opciones hoy en día, el solo hecho de que sea un idioma que no es comúnmente aprendido por miles de personas hace que sea muchas veces altamente costoso y esto puede ser un reto para muchos, incluyéndome. Esto no quiere decir que sea imposible de lograrlo.


Aprendiendo como un niño.


Este punto ha sido clave en mi aprendizaje con el alemán, solamente imagino que soy una niña aprendiendo español por primera vez. Los niños aprenden por medio de imitación, y nosotros debemos hacer lo mismo para aprender otro idioma. Los niños no tienen miedo de equivocarse, ellos simplemente aprenden y ya. Si nos equivocamos aprendiendo un idioma, solamente nos reímos y continuamos. Ahora lo que hago es eso, y ha sido muy bueno pues he comprendido que enfocarme en mis errores y avergonzarme es perder mi energía que podría estar aprovechando estudiando el idioma. ¡Necesitamos aprender de nuestras equivocaciones!


El idioma es la entrada a la cultura.


Este es mi último punto que deseo mencionar. Cuando uno no conoce una lengua, no puede sumergirse en la cultura, no se trata de solamente poder hablar al comprar en el supermercado, se tiene que poder expresar los sentimientos, comunicar, opinar con detalle. Puedo experimentar esto cada vez que me comunico en un idioma, hay un intercambio de muchas cosas cuando se habla. Mis primeras amigas alemanas me enseñaron el idioma junto con la cultura, es imposible no hacerlo porque es parte de un todo. He tenido conversaciones donde además de aprender, aprendemos de la cultura de cada uno y al final es un compartir llenos de experiencias, risas, momentos vergonzosos y emociones muy increíbles.


Estos tan solos son algunos de los puntos que deseo compartir, claramente hay muchos otros dependiendo de nuestra perspectiva y experiencia personal. De algo estoy segura, y es que toda persona tiene la habilidad de aprender un idioma sin importar los obstáculos ya que ellos son tan solo la manera en que podemos aprender y conocernos aún más, y de ser agradecidos de las oportunidades que tenemos en el ahora.

El conocer nuestras limitantes nos hace ser sinceros con nosotros mismos, sabiendo que tan fácil o que tan difícil es para uno aprender un nuevo idioma. Los idiomas son el conducto que nos hace comunicarnos y relacionarnos con otras personas, la cual nos permite crear lazos culturales e intercambios culturales asombrosos. Desde niña deseé tener la capacidad de ello, y ahora siendo adulta estoy más segura de lo que pensé de niña. Aprender alemán me ha abierto una nueva puerta para mi enriquecimiento lingüístico y cultural y a pesar de que me falta mucho camino y tengo dificultades de todo tipo, estoy feliz y orgullosa del progreso que he llevado hasta ahora confiando que lo que he contado pueda ayudar a otras personas a poder conocerse más y seguir con sus metas. Siempre va a haber una circunstancia que provoque que uno se desmotive aprendiendo un idioma, pero podemos tratar de recordar por qué empezamos aprendiendo y así podemos recordar nuestra motivación inicial. ¡Regresa donde empezaste y sigue adelante!


Viel Erfolg!


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